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6 de septiembre de 2013

El cumpleaños 67 de Freddie Mercury






Ayer hubo una gran fiesta en el salón de casa, las calacas estaban muy contentas celebrando el cumpleaños 67 de Freddie Mercury, ¡¡aquí el momento en el que le cantan (y también le bailan) el Happy Birthday, una versión muy divertida, pues sonaba a mariachi. Chavela además le cantó unas muy sentidas Mañanitas, Elvis y Freddie cantaron juntos It's a kind of magic y Amy le dedicó también un par de canciones. 
La fiesta se prolongó durante toda la noche, fue una grandiosa celebración calaquil. 

2 de abril de 2013

Instalada la tropa en la tienda Cartró

Esta tarde viajamos con todas las criaturas hacia el Poble Nou. Salieron felices de su envoltorio para instalarse alegremente en las estanterías del "Racó del convidat" de la tienda Cartró. 
La cartonería mexicana de Iyari Cartonería permanecerá ahí en exhibición y a la venta durante todo el mes de abril.
Les deseamos mucha suerte y si es posible que encuentren un nuevo y acogedor hogar. 
Aquí les dejamos algunas fotos. 
Recordamos la dirección:
Calle Marià Aguiló 124, Barcelona



 


17 de marzo de 2012

La cartonería tradicional mexicana


Mi trabajo se inspira en la cartonería tradicional mexicana. Soy una gran amante del arte popular y de las tradiciones de mi país y esas son las fuentes de las que bebo para crear mis piezas. Desde las celebraciones por el día de muertos, los juguetes hechos a mano, los judas, las muñecas cuarteronas y los caballitos de cartón, hasta la lucha libre con su gran diversidad de luchadores enmascarados.


Los juguetes y las fiestas de carnaval

Máscaras, muñecas y caballito de cartón tradicionales.

Dentro del arte popular mexicano existe una gran diversidad de piezas de cartón, que se elaboran dependiendo de la época del año. Antiguamente, los cartoneros tenían mucho trabajo desde que comenzaba el año, pues elaboraban juguetes para el día de reyes y entrado febrero para las fiestas de carnaval. Con papel, engrudo y pinturas surgía un universo maravilloso de máscaras, sonajas, cascos romanos, espadas, caballitos, muñecas y mamertos, todo realizado a partir de moldes de barro, yeso o madera.

                                                                               La quema de judas

Paseo y ahorcamiento del Judas. Tancahuitz, San Luis Potosí. 
Foto extraída del libro: Lo efímero y lo eterno del arte popular
mexicano, 1971. En esta foto puede apreciarse que el judas es 
de trapo y paja.
Para la semana santa, tenemos la quema de judas ya documentada en el medioevo europeo y que cruzó el Atlántico en los barcos portugueses y españoles. La tradición se enriqueció con el surgimiento de la cartonería pues hasta entonces los muñecos eran de trapo o de paja. Cuando se abrieron las primeras fábricas de papel y de cartón en México, los artesanos de Celaya (Guanajuato) y de la Ciudad de México, utilizaron el nuevo material para fabricar además de los juguetes, los judas, enormes figuras policromadas de cartón y de estructura de carrizo que eran dotados de cohetes de pólvora para ser quemados el sábado de gloria. Sus brazos y piernas son generalmente articulados, de manera que se mueven al ir estallando poco a poco los cohetes en ristra, generando un hermoso, sonoro y humeante espectáculo.
Los judas simbolizan la traición de los pecadores y son representados como demonios y actualmente -y con mayor entusiasmo- como personajes populares y modernos villanos de la cotidianidad, entre los que siempre destacan los políticos, los empresarios y los gobernantes de turno. Antiguamente en la ciudad de México, en lo que ahora se conoce como Centro Histórico, se quemaban numerosos judas. Al ser un barrio dedicado al comercio, los diferentes comerciantes encargaban la elaboración de un judas al que le ataban diversos productos de acuerdo al género que vendían: panes, embutidos o golosinas. La quema del judas se convertía así en una fiesta en la que los espectadores perseguían y peleaban el premio que lanzaban los judas al quemarse. Actualmente la quema de judas ha ido decayendo debido a su prohibición por motivos de seguridad. Sólo se sigue permitiendo en zonas acotadas y en donde la tradición ha resistido el embate de la modernidad y la prohibición.
De izquierda a derecha, los judas de la colección de Diego Rivera en su estudio, tercera foto Don Felipe Linares con uno de sus judas, derecha Diego y Frida.
Diego Rivera fue muy aficionado a los judas, para él eran una expresión pura de la escultura y representaban la máxima expresión de la cultura popular. Esta cualidad efímera y casual, significaba lo más espontáneo, y para él, la esencia del espíritu mexicano. Rivera los coleccionaba y también diseñaba sus propios judas, que encargaba a la gran artista cartonera Carmen Caballero y que aún se conservan en el estudio del pintor. Carmen Caballero era considerada por Rivera como una artista de enorme talento, consideraba que lo que se llama arte popular es en realidad arte verdadero, ..."hecho por la gente del pueblo para el pueblo, sin injertos ni sofisticaciones y que va mucho más allá en el camino que intentan los pintores de escuela y galería...". Diego Rivera inmortalizó en varios de sus cuadros, a estas fantásticas figuras, esqueletos con piernas y brazos articulados, que crearon toda una tendencia de lo que actualmente se conserva como tradición popular.

Calaveras y esqueletos

Izquierda, esqueletos decorando un restaurante en Coyoacán (México DF, noviembre de 2011), centro y derecha, calaveras y esqueletos en un mercado de Guanajuato.
Para noviembre los cartoneros elaboran sonrientes calaveras y esqueletos, muchos de ellos inspirados en los famosos grabados de José Guadalupe Posada (creador de la conocida Catrina), para decorar las  tradicionales ofrendas, en diferentes formatos, tamaños y colores. También se hacen juguetes elaborados de cartón, algunos divertidos en los que el esqueleto sale del ataúd al tirar de un hilo, esqueletos de huesos articulados, esqueletos que bailan y mueven brazos y piernas atados a un hilo, entre muchos otros. También se elaboran grandes piezas, representando a escala natural al personaje al que se le dedica la ofrenda.

Piñatas y nacimientos


Para terminar el año, en diciembre salen a la calle los nacimientos y las piñatas, llamadas popularmente entre los cartoneros como “las cuernudas” por ser piñatas de 7 picos que representan los siete pecados capitales. Actualmente se hacen piñatas de diferentes personajes populares y la técnica original desgraciadamente se ha ido perdiendo al sustituir la olla de barro por otros materiales y quedan pocos artesanos que sigan trabajando con el papel de la forma tradicional.

Pedro Linares, el padre de los alebrijes

Don Pedro Linares trabajando con sus alebrijes, al centro junto a su nieto Leonardo, a la derecha trabajando en su taller.

Don Pedro Linares, cariñosamente llamado Don Chano, nació en en la ciudad de México en 1906 en el seno de una familia de cartoneros. Cuando tenía 30 años estuvo muy enfermo y tuvo un sueño en el que había un bosque que de pronto se convirtió en un lugar extraño en el que habitaban seres fantásticos y animales imposibles, que gritaban: ¡alebrijes! ¡alebrijes!. Contaba que el sonido era tan insoportable que no se veía capaz de permanecer por más tiempo en aquel lugar, le dio un terrible dolor de cabeza y corrió por un camino de piedras en donde un hombre caminaba. Pidió al hombre ayuda para salir de allí. El hombre le dijo que él no debería estar todavía en ese lugar y que tenía que caminar un poco y a unos cuantos metros, encontraría una salida. Corrió y corrió hasta estar frente a una ventana estrecha, entonces, pasó por esa ventana y en ese momento despertó.
Don Chano ya recuperado, recordó su sueño y decidió moldear esas figuras imposibles. Así fue como de sus manos expertas brotaron esos seres alados, de fantásticas combinaciones de animales y de vibrantes colores.
Gracias a los alebrijes Don Pedro es reconocido en todo el mundo, fue invitado a Estados Unidos y a Europa para exhibir sus alebrijes y ganó en 1990 el Premio Nacional de Ciencias y Artes en México. Su trabajo ha inspirado a numerosos cartoneros e incluso a otros artesanos, entre los que destacan los de Oaxaca, que adoptaron el nombre y elaboran alebrijes de madera. Don Chano murió el 26 de enero de 1992 mientras trabajaba incansablemente como todos los días de su vida.
La familia Linares continúa con la tradición. En el barrio de la Merced se encuentra todavía su taller, en el que sus hijos y nietos siguen elaborando judas, esqueletos, máscaras y alebrijes, conservando una tradición hermosa que forma ya parte de la imaginería popular de todos los mexicanos.

Leonardo Linares, uno de sus nietos, pertenece a la sexta generación de artesanos dedicados a preservar la tradición cartonera y orgullosamente puedo decir que es mi maestro.

28 de febrero de 2012

Empezando el 2012

Empezamos el nuevo año con varios proyectos interesantes, la población del bestiario ha seguido reproduciéndose y próximamente, tendré mi primera exposición oficial como creadora-cartonera, lo que me llena de felicidad. Pronto colgaré todos los detalles para que los que estén en Barcelona puedan darse una vuelta y acompañarnos. 

Habrá una muestra general de lo que hago y tendremos algunas piezas de estreno que ya se están cocinando desde que comenzó el año. 

Inspirada en el Centro Cultural -La Lottería- que acogerá mi exposición, estoy trabajando en este prototipo de corazón y experimentando con nuevos papeles para definir la textura y el color del acabado de la piel que cubre la estructura. Una estructura que pedía quedarse en parte vista como un símil mecánico y sin embargo un tanto frágil.


También estoy trabajando en un enorme dragón-iguana, que está esperando pacientemente a que lo más pronto posible le llegue el color y pueda finalmente sentirse completo y lleno de vida.




















Tenemos igualmente en proceso a un Drag-Catrín, un festivo esqueleto inspirado en el concurso Drag Queen tan famoso del carnaval de Canarias, porta una hermosa y erótica tanga roja y lo mejor: unas botas de plataforma, que retan a la gravedad y al equilibrio de cualquier mortal, al Drag-Catrín eso, por supuesto, le tiene sin cuidado. Aún le queda hacerse de unas buenas joyas para lucir su traje en todo su esplendor.



Ayer terminé la primera muñeca de cartón salida de uno de los moldes antiguos de la colección de mi papá, calculamos que es de principios del siglo XX. Se llama Antonia y aquí está su primera fotografía. Antonia da inicio a una nueva colección de muñecas de diseño antiguo pero sus hermanas prometen tener guiños contemporáneos. 


16 de noviembre de 2011

El taller de calaveras de Leonardo Linares

Las piezas casi terminadas del taller de calaveras de Leonardo Linares
Después de una larga pausa, debida a mis vacaciones en México, este blog vuelve a estar activo. Estuve un mes en mi México lindo y querido, en donde tuve la maravillosa oportunidad de tomar un taller en el Museo Estudio Diego Rivera, nada más y nada menos que con el talentoso maestro Leonardo Linares, nieto del famosísimo Pedro Linares (autor de los alebrijes) y de quien hemos hablado constantemente en este blog. Leo es la sexta generación de cartoneros y está siempre abierto a compartir sus enormes conocimientos y dotes en el arte de la cartonería, que tanto me apasiona.
El taller duró dos semanas, y durante 3 horas cada día, los entusiastas alumnos nos dedicamos a elaborar unos hermosos esqueletos, tradicionales del día de muertos, ayudados por la sabiduría de este enorme maestro artesano y del simpático maestro Roberto, quien recientemente se ha acercado al taller de Leo y trabaja con él.
Cada uno realizó una o dos piezas, recreando el personaje de su preferencia. La verdad es que todas las piezas quedaron muy hermosas.
Yo hice lo que en principio iba a ser una catrina enlutada, pero en el camino se convirtió en una sensual mujer. El vestido le sentó tan escotado, que decidí que merecía un color mucho más atractivo, por tanto, mi figura se convirtió en una despampanante y descocada catrina en rojo. También hice una pieza más pequeña, un charrito cantor, con traje de mariachi y guitarra incluída, sin olvidar unos largos bigotes.
Fuera del taller del museo, Leo también se prestó a ayudarme a hacer un molde de yeso para una muñeca cuarterona, que es una reproducción de uno antiguo de la colección particular de mi papá. Después del primer molde y sus enseñanzas, conseguí junto con mi papá, sacar otros tres moldes nuevos, listos para ponerse a trabajar. He conseguido las agujas y el hilo para las articulaciones y próximamente Iyari Cartonería se llenará de muñecas de cartón.
Fue un placer haber tenido la oportunidad de conocer a más gente con la misma pasión y el entusiasmo por mantener vivas las tradiciones mexicanas: el personal del museo, los maestros Leo y Roberto siempre dispuestos a compartir su sabiduría, mis compañeros de taller. Ya en casa, mi papá, quien se contagió también de entusiasmo y juntos hicimos los moldes de las muñecas, él se animó a utilizar un antiguo molde de una máscara y ahora tengo en casa una preciosa máscara de cartón hecha por él.
A quien tenga oportunidad de tomar un taller como este, se lo recomiendo ampliamente. El siguiente taller será de piñatas y nacimientos de cartón y se impartirá en el mismo museo, del 22 de noviembre al 5 de diciembre de 2011.
Mis piezas.
Mis piezas decorando la ofrenda en casa
El estupendo grupo


Con el maestro Leo Linares